Madureces

By on 4-06-2014 in 1 - Poesías y Canciones


-Ansioso un higo comía

—cuenta a Gil el viejo Arbelo

-; y ¡tris! saltó un diente al suelo,

de sólo tres que tenía.

—Es bien raro este accidente

Estando maduro el higo.

  • aquél contestóle:

    —Amigo, más maduro estaba el diente.

    Francisco Acuña de Figueroa

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