La muchacha que llegó a ser flor

By on 6-29-2014 in 6 - Las Plantas, Historias reales y cuentos de ficción

Heliotropo

Según una leyenda griega, en otro tiempo esta flor fue una muchacha.

Hace mucho tiempo, los griegos creían que el Sol era un dios llamado Helios que viajaba por el cielo en una carroza tirada por cuatro caballos. Una leyenda griega cuenta la historia de una muchacha llamada Clitia que se enamoró de Helios. Lo amaba tanto que lo único que deseaba era seguir con la vista a Helios por el cielo.

Durante todo el día, Clitia permanecía sentada en el suelo mirando al Sol. Nunca miraba otra cosa. Nunca se movía. Cuando llegaba la noche continuaba inmóvil en su sitio, esperando tan sólo a que el Sol saliera otra vez.

Clitia permaneció nueve días y nueve noches sin probar alimento. Solamente bebía sus propias lágrimas y el rocío de las hojas de las plantas más cercanas. Al décimo día, su cuerpo echó raíces en el suelo. Se transformó en el tallo de una bella flor. Su cara se hizo una flor que giraba lentamente sobre el tallo, siguiendo todavía al Sol en su movimiento a través del cielo.

Esta flor es el heliotropo. En griego, heliotropo significa “que se vuelve hacia el sol”. Y, de acuerdo con su nombre, la bella flor del heliotropo siempre se vuelve hacia el Sol.

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