Para ver las cosas

Posted By Manuel on Ago 24, 2014 |


En un día claro, con sólo la ayuda de tus ojos puedes ver a lo sumo cosas que están a veinticinco kilómetros. Sin contar el Sol, la Luna y las estrellas. ¿Cómo puedes ver con tus ojos cosas que ocurren a miles de kilómetros de distancia, y muy claramente además? Por medio de la televisión.

Cuando miras la televisión, estás viendo en realidad millones de puntos de luz. A muchos kilómetros de distancia, una cámara de televisión está tomando la imagen en un estudio. Un transmisor emite las señales de televisión, o sea, copias de las imágenes que se forman en la cámara de televisión. Estas señales se transmiten de una antena a otra hasta que llegan a la antena de tu aparato. Se mueven por dentro de éste y se transforman en partículas de electricidad llamadas electrones. Los electrones salen en forma de rayo a través de un cañón que está dentro del tubo de la imagen.

Al poner en marcha tu televisor, el rayo de electrones sale del cañón hacia la oscura pantalla del televisor. Cuando los electrones chocan contra la pantalla oscura, forman un punto luminoso.

Si son pocos los electrones que chocan contra la pantalla, la imagen es negra. Si chocan más electrones, la imagen es gris. Cuando son muchos los electrones que chocan contra la pantalla, la imagen es blanca.

Para formar una imagen completa, el rayo de electrones comienza en el extremo superior y se desliza formando una línea por toda la pantalla: línea a línea y una debajo de otra. Cuando el rayo llega al extremo inferior de la pantalla, salta otra vez a la parte superior para formar otra imagen. El rayo de electrones forma muchas imágenes, y éstas son tan rápidas que tus ojos están viendo aún la última imagen cuando ya la nueva ha llegado a la pantalla.